martes, 14 de diciembre de 2010

¡No me mires con esa cara!

-No me mires con esa cara encima.
-Es que no me has venido a saludar.
-Hombre, te he visto muy bien acompañado, la verdad, no quería molestar.
-Tú nunca molestas.
-Hoja.
-Cochera.
-Rueda.
-Sonido.
-Pero, ¿sonido de qué?
-De moto tuneada, por su puesto.
-Ovoide.
-Pues otro ovoide.
-Pues una raya.
-¡Que ñoñería!
-Una luz amarilla.
-Una voz. Antes de que preguntes, de chica.
-Agua en un charco.
-Humo gris. Mmm… no podría jurar que de tabaco, pero lo supongo.
-Un ladrillo.
-Otro ladrillo con una fecha dibujada.
-Hace frío.
-¡Qué subjetivo!
-Ejem, hace una temperatura de 10 grados centígrados, 283 grados kelvin. En Groenlandia tendría calor pero aquí tengo frío.
-¡Qué bonita la palabra Groenlandia!
-Te pareces a mí, cada vez más.
-Pues ya sabes.
-¿Ya sé el qué?
-Pues que tenemos que ir.
-¿A dónde?
-A Groenlandia.
-Si es puente me lo pienso.
-Eres mi vida.
-Acho, ahora con tantas rayitas nadie va a saber si eres tú o soy yo el que ha dicho eso y no quiero malinterpretaciones.
-Está bien segundo intento: Ch…
-¡Cómo te pareces a mí!
-¡TERCER INTENTO!: chica, eres mi vida.
-Mmm
-‘’mm’’ ¿Qué?
-Es que ha pasado un pájaro y no he podido oírte ¿puedes repetirlo?
-Es de noche, ahora no hay pájaros.
-¿Me estás llamando mentirosa?
-Es de noche, no hay un solo pájaro.
-Bueno pues habrá sido un murciélago y me he confundido, no soy bióloga compréndelo.
-Lo retiro.
-¿Lo de mentirosa? ¡Ay gracias!, me estaba empezando a sentir mal.
-No, retiro lo de que eres mi vida.
-No mientas ahora tú también, que no vas a ser yo aunque lo intentes.
-¿Con que también no? O sea, lo del pájaro era mentira.
-Claro, de noche no hay pájaros eso lo sabe cualquiera, sólo hay murciélagos pero esos no hacen ruido.
-Te odio.
-Sabes que no.
-Sé que no.
-Te tocaba decir: ‘’Sé que sí’’
-Es que no quiero mentir otra vez que así seguimos empatados.