lunes, 13 de septiembre de 2010

Lo que no mata...

Te quiero.
Es muy fácil decirlo, lo que no es tan fácil es soportar las caras de la gente alucinando cuando escuchan a una idiota integral decir que para ella eres el único. Que sin haber probado el sabor de tus labios tiene comprobado que los demás besos son puro entretenimiento, porque después de tanto tiempo, te sigue esperando.
Esa idiota integral soy yo (holaencantada¿cómoestás?), no sé si lo habrás adivinado.
Hace tanto que no hablamos que me es imposible saber si sigues siendo tan jodidamente listo, igual que no tengo ni remota idea de si te sigue volviendo loco el chocolate.
No sé si sabrás que ya no me da miedo la oscuridad. Ahora lo que no puedo ver son las puertas que tienen una ventanita redonda. (Ahora es precisamente el momento en el que aparecen risas y caras de ¿? entre las pocas personas que a esta altura siguen escuchándome).
Tengo que agradecer este miedo tan sumamente idiota a la película Jurassic park y a una escena en la que un tiranosaurio rex se asoma por una de esas ventanitas persiguiendo a unos niños con unas intenciones más bien tirando a perversas.


Y que si lo que no mata engorda necesito hora en natur house pero a la de ya porque haber ido comprobando con el lento/rápido paso de los días que nunca estaré a la altura de tu puta perfección no me ha matado (aún) pero me ha dejado igualita que Falete.
Eres una especie aparte, no sé como lo has hecho pero estás aquí conmigo. Cada segundo se nota más tu presencia cuando debería ser al contrario.
Pero, ¿sabes? Hace mucho que dejé de luchar contra esa intromisión en mi cerebro por que sé que no te vas a ir, eres así y yo ya me he acostumbrado a que ni te des cuenta de que estoy justamente a tu lado cuando solamente me arreglo para que tú me mires.
Así es la vida ¿no?. Pues no, así no es la vida porque quizás si sintieses lo que yo siento podrías comprender como me siento. Y al menos te acercarías a saludar.










2 comentarios: