martes, 29 de junio de 2010

Lo que no te mata te hace más fuerte

Tienes un lugar privilegiado.
El mejor lugar de todos.
Y además de desperdiciarlo, no dejas que otro comparta ese lugar contigo.
Yo no soy capaz de echarte así que, por favor, vete o regresa para siempre.


Déjame vivir.





domingo, 27 de junio de 2010

Recuerdos agridulces.

Una chica, de espaldas, con la cabeza mirando al suelo, alguien le habla pero ella solo escucha ecos, no se vuelve, no contesta.
Se acuerda, por desgracia, de algo que leyó un día lluvioso como el de hoy.
En una de las páginas de un libro que ella ha leído más de una vez, uno de los personajes afirma que sólo se amaba una vez en la vida.

Cualquier persona no le hubiese dado más importancia de la que tiene, la simple imaginación de un escritor plasmadas en el papel, en cambio, ella pasó horas y horas frente a la ventana con la mente en blanco. Horas y horas sentada en una cama, a oscuras en una habitación donde los muebles se veían borrosos. Cuando por fin salía, sólo podía confiar las extrañas impresiones salidas de una mente trastocada como la suya, a sus pocos amigos, que eran los únicos que sabían su secreto, un secreto que llevaba grabado en la mirada, pero hay veces que las cosas más evidentes son las que más cuesta ver.

Ahora, por fin, ve que ha desperdiciado su vida, poquito a poco, paso a paso.
Por primera vez en mucho tiempo puede ver una verdad absoluta, una verdad que le araña por dentro y se da cuenta que sólo le queda algún que otro abrazo y, sobre todo, recuerdos.
Recuerdos de una vida mejor llena de momentos, tampoco felices, pero al menos, agridulces.
Esta noche llueve y, aunque nadie lo sepa, es porque el cielo está llorando.
Las calles ahogadas de agua igual que sus ojos, envenenados.

Hoy, ve toda la realidad, es una realidad que le planta cara sin compasión a ella, una chica frágil aunque difícil, eso ya lo sabía, lo que acaba de descubrir esque está haciendo daño a personas, personas que valen muchísimo, personas que de verdad la hacen feliz.
La vida, es un juego, aunque creamos saber jugar, no es así y tirar el dado puede eliminar a otras fichas y dejarlas fuera sin nosotros pretenderlo.
Pero ella se resguarda en esos recuerdos y, aunque pueda parecer cobarde, en realidad es su única forma de vivir, se ha acostumbrado a ser así, ser un conjunto de recuerdos.

Desde hace ya demasiado tiempo, solamente quiere tocar unas manos, quiere hablar con una voz, solamente quiere mirar a unos ojos y decir el te quiero más verdadero del universo, un te quiero como no ha habido otro igual, que solo con soñar pronunciarlo te quema en los labios.
Todo eso puede sonar egoísta y, sí, lo es, por eso mira por la ventana una vez más y, en silencio, una lágrima rueda por sus mejillas.

Se odia a sí misma por cuidar de sus recuerdos agridulces más que de las personas, cuando, al fin y al cabo, los recuerdos sólo son eso, recuerdos. No le cambiaran su estupida vida, insulsa y sin sentido ni tampoco le harán volver a él...

Y mira, que han intentado ayudarla, sacarla de ese laberinto de tragicomedia que es su mente, aconsejarle lo que más ayudaría a cualquier persona.
Lo que ellos, las personas ajenas a su realidad, aún no han entendido, ni después de tantos años, es que ella no es una persona normal, y aún a punto de perderlo todo sigue buscando con los ojos, de manera obsesiva, una silueta por los lugares de siempre, sus lugares, los que aún aparecen en sus sueños y son la base de sus recuerdos...

Un chico dentro de un portal, utiliza la llave para desvelar el interior de un pequeño buzón rectangular color verde oscuro.
''Ahora sé que no soy lo suficientemente buena para ti, el destino ha decidido que no me conozcas en esta vida, sinceramente creo que es mejor que así sea.
No soy buena persona, soy obsesiva y, cualquier experto en una disciplina de la mente diría que necesito urgentemente terapia con un especialista.
Me enamoré una vez, hace mucho tiempo, de la persona menos indicada. Pero hoy, aunque todos me miren raro, puedo decir que me enamoré de verdad, también he sufrido de verdad. Pero el amor de verdad es así, te lo apuestas todo a un único corazón y, como en todos los juegos de azar, puedes perder, como me pasó a mí.
Puede que quizás no sea verdad lo que decía mi libro, puede que en algún momento de esta vida me enamore de nuevo y vuelva a sentir algo más que melancolía pero por el momento tengo que afrontarlo, y ya que no consigo engañar a mis sentimientos, lo justo es que tampoco te engañe a ti.
No voy a decir cosas sin sentido sacadas de peliculas y revistas. Lo único que tengo que decir es que no me recuerdes, no valgo nada, solo soy un alma atada sin remedio a otra alma, ni siquiera a otro cuerpo, sino a un alma, un alma que se fue para siempre de mi lado, pero por la que siento algo infinito.
Suerte.
Eso no es un hasta luego es un adiós. Hasta que nos veamos en otra vida.''

Esto no es un hasta luego, es un adiós. Y por suerte para ti.

Y la historia se repite,otra vez, en esta vida, todo vuelve y es tan triste...








sábado, 26 de junio de 2010

Como siempre.


Después de tanto tiempo, te vuelvo a ver.
Te veo de refilón, de lejos, pero basta para que mis emociones se queden mudas.
Nuestras vidas, al igual que las vías del tren, se separaron sin remedio en algún lugar del trayecto pero en mi cabeza, todo es como antes, todo es como siempre.
Ahora, aunque no quieras oirme te diré ''suerte'' y también ''todo irá bien'' aunque ni yo misma me lo crea.
Sé que no me olvidas, aunque quieres hacerlo. Nunca serás capaz al igual que yo. Donde vallas, donde estés siempre habrá una luz dentro de ti y esa soy yo, protegiéndote como siempre.


Así se ha portado con nosotros la vida, en realidad, todo pasa por alguna razón, el destino tiene un plan secreto que nosotros desconocemos, tan sólo somos sus fichas y juega con nosotros.
Por eso yo aún confío en que, en algún momento, nos volvamos a encontrar un día cualquiera y volvamos a ser lo que éramos. Y, sobre todo, podamos dibujar una historia diferente a esta, volveremos a ser una misma vía, con un mismo destino.
Como siempre y para siempre.



viernes, 25 de junio de 2010

¿Qué mas da?

Ahí va, una chica ni gorda ni delgada, ni muy guapa ni muy fea.
Va vestida con una faldita naranja y una camisa blanca.
En la calle, muchas la miran con desprecio, la miran sin perder detalle, de arriba a abajo y de abajo a arriba.
Otras, menos francas, le sonríen, pero después comparten impresiones sobre ella y, al hablar, descubren envidia y recelo maquillado tras caras simpáticas.
Hoy, hoy es un gran día.
Muchas la odian, la critican. Pero, ¿qué mas da?, si esa ropa le gustará a muchos y disgustará a otros muchos también, pero cualquiera puede comprarla en una tienda.
En cambio, ella también lleva puesta una sonrisa en la cara, una sonrisa radiante de estas que, a todo el mundo le gustan. Pero por esa sonrisa no se puede pagar dinero en las tiendas y además es sólo para ti.
Aunque la vida nos lleve por caminos diferentes.
Siempre. Pase lo que pase. Y cuando tú me olvides yo te recordaré.