Después de tanto tiempo, te vuelvo a ver.
Te veo de refilón, de lejos, pero basta para que mis emociones se queden mudas.
Nuestras vidas, al igual que las vías del tren, se separaron sin remedio en algún lugar del trayecto pero en mi cabeza, todo es como antes, todo es como siempre.
Ahora, aunque no quieras oirme te diré ''suerte'' y también ''todo irá bien'' aunque ni yo misma me lo crea.
Sé que no me olvidas, aunque quieres hacerlo. Nunca serás capaz al igual que yo. Donde vallas, donde estés siempre habrá una luz dentro de ti y esa soy yo, protegiéndote como siempre.
Así se ha portado con nosotros la vida, en realidad, todo pasa por alguna razón, el destino tiene un plan secreto que nosotros desconocemos, tan sólo somos sus fichas y juega con nosotros.
Por eso yo aún confío en que, en algún momento, nos volvamos a encontrar un día cualquiera y volvamos a ser lo que éramos. Y, sobre todo, podamos dibujar una historia diferente a esta, volveremos a ser una misma vía, con un mismo destino.
Como siempre y para siempre.

No hay comentarios:
Publicar un comentario